Título original: Bag of bones
Autor: Stephen King
Traducción: María Eugenia Ciocchini
Nacionalidad: Estados Unidos
DeBolsillo, 2003
704 páginas.
704 páginas.
Tapa blanda
Precio: 9,45 euros
ebook: 6,64 €
Stephen King
me gusta mucho. No recuerdo cuándo fue la primera vez que leí una
novela suya (10-12 años), pero desde entonces, soy una lectora
incondicional suya. Nunca me han dado miedo las novelas, no es lo
mismo una película, con su música y sus sobresaltos, que un libro.
Pero sí han conseguido darme “mal rollo”, yuyu o como queráis
llamarlo. Creo que es experto en crear personajes muy reales y
profundos, atmósferas agobiantes y perfectas, e historias únicas y
con sello propio.
Así que
cuando Mara de Déjame leer en paz propuso una lectura simultánea de
uno de sus libros, no dudé ni un segundo. La novela elegida fue Un
saco de huesos. Y aunque ha habido variadas opiniones y a unos
cuantos no les ha gustado, yo he disfrutado con su lectura.
Argumento
Cuatro años después de la repentina muerte de sus
esposa, el novelista Mike Noonan sigue preso de una terrible
depresión y de espantosas pesadillas. Busca refugio en su casa de
veraneo, pero en ese lugar un hombre poderoso, Max Devore, no tiene
escrúpulos en manipular a la comunidad para conseguir sus siniestros
propósitos. Mike se involucra en el enfrentamiento y se ve atrapado
en el misterio de la casa, ahora escenario de visitas fantasmales y
obsesiones cada vez más abominables...
Un saco de huesos es una historia sobre el
sufrimiento y el vínculo eterno de un hombre con un amor malogrado,
sobre un nuevo amor amenazado por secretos del pasado y una inocente
niña atrapada en el fuego cruzado de fuerzas naturales y
sobrenaturales.
Mi
opinión
Un
saco de huesos comienza
presentándonos a un escritor, Mike Noona, cuya mujer acaba de morir.
Ella y la escritura eran todo su mundo. Al morir ella, es incapaz de
escribir, por lo que su vida se reduce a vegetar y a ocultar lo que
le pasa. Pero cuando 4 años después entrega la última novela
escrita hacía años, decide ir a su casa de veraneo, Sara Risa,
sobre la que había estado teniendo recurrentes pesadillas.
El
comienzo
es lento, tengo que reconocerlo. Pero a mí la historia me ha
atrapado desde el primer momento.
El
principio de la novela, con el proceso de escribir, y todo lo que
gira en torno a las publicaciones de los libros, me pareció muy
interesante, es algo que siempre me ha llamado la atención.
“Comparado
con el hombre más vulgar que camina por la faz de la tierra y
proyecta allí su sombra, el más brillante de los personajes de una
novela no es más que un saco de huesos”.
King
también nos muestra el dolor
por la muerte de un ser querido de
una forma sencilla y cercana, en
los detalles cotidianos, en los pequeños rituales que ya no tienen
sentido cuando la otra persona ya no está.
Y
cuando Mike llega a Sara Risa, descubre que hay fantasmas en la casa
(o que siempre los ha habido,
pero ahora él es capaz de percibirlos).
Y en vez de largarse como haría cualquier persona
normal, se queda. Tal vez
porque sea un poco masoca, tal vez porque allí se siente más cerca
de su difunta esposa, tal vez porque, después de cuatro años
vegetando en vez de viviendo, por fin vuelve a sentirse vivo. Porque
está claro que si los
imanes de mi frigorífico se
movieran
formando frases, lo último que se me ocurriría sería comprar más
imanes para que los fantasmas se comunicaran
mejor.
Una vez allí, Mike conoce a Mattie, una joven viuda que
tiene una niña pequeña, cuyo suegro, el poderoso y millonario Max
Devore, quiere quedársela quitándole la custodia. Y Mike decide
ayudarlas, sin saber lo que esa decisión va a acarrear.
Quitando las pesadillas, los sueños extraños y los
fantasmas que habitan la casa, la verdad es que es una novela muy
normal, no parece de Stephen King. Hasta que llegamos al tercio
final, ahí es King en estado puro, y yo no he podido despegar el
libro de mis manos hasta llegar a la última página.
Un
saco de huesos me ha recordado
mucho a El resplandor.
Y no sólo porque el protagonista sea escritor. Eso sí, Un
saco de huesos no llega al nivel
de El resplandor
(esta última si no es perfecta, se asemeja mucho a la perfección).
El ritmo es más lento, el
malo no está tan bien perfilado como en otros libros suyos, y le
cuesta llegar al meollo de la novela. Pero a mí me ha atrapado, me
he sentido transportada a Sara Risa, he sufrido con Mike y compañía,
he sentido la presencia de los fantasmas y la lucha de cada personaje
por conseguir lo que quiere.
Me
gusta la manera de escribir de Stephen King, todos los años leo al
menos una novela suya, y aunque no todas tienen la misma calidad,
disfruto la mayoría. Y Un saco de huesos no
ha sido la excepción. ¿Que podría haber contado la misma historia
en menos páginas? Pues sí. ¿Que el ritmo es un poco lento?
También, no lo voy a negar. Pero a mí Un saco de
huesos me ha atrapado, me
ha gustado mucho la historia y he percibido a Mike como
alguien real.
Y
no tengo más que añadir; será
el calor, o que estoy oyendo risas en la piscina, y me apetece dejar
a un lado los fantasmas y darme un chapuzón.
Aunque por si acaso, voy a
mirar primero que realmente haya alguien de mi familia bañándose,
no vaya a ser que los fantasmas hayan dejado Sara Risa y se hayan
instalado en mi piscina...
Valoración:
8/10
“No hay presente ni futuro, solo el pasado que se repite una y otra vez, ahora”.
Eugene O´neill
Eugene O´neill










