Título: La
canción del exilio.
Título original: Song of the Exile.
Autora: Kiana
Davenport.
Nacionalidad:
Hawái.
Editorial:
Ediciones B.
Edición
original: 1999.
Primera edición
España: mayo 2013.
512 páginas.
Tapa blanda.
Precio: 20 euros.
ebook: 9,99 €.
ISBN:
9788466653305
En cuanto vi la portada del libro, con un paisaje tan atrayente y un
título tan sugerente, supe que me lo tenía que leer. Y las palabras que a él
dedicaba Isabel Allende, una de mis autoras favoritas, me terminó de convencer:
«La lectura de esta novela es una experiencia asombrosa… La poesía y el amor
por la naturaleza impregnan cada línea».
Autora
No es mucha la información que Ediciones B nos aporta:
Kiana Davenport nació y se crio en Kalihi, Hawái. Es hija de una nativa
de ascendencia tahitiana y de un marinero de Alabama. Ha sido miembro del
Bunting Radcliffe Institute y obtuvo la beca de Ficción de la National
Endowment for the Arts. Vive entre Boston y Hawái.
Argumento
La canción
del exilio empieza en 1942, con Sunny encerrada en un campo de prisioneras en
Rabaul. Retrocede a los años 30, y te cuenta la historia de ella y de su novio,
Keo, un hawaiano amante de la música.
Y va avanzando en el tiempo, contándote la historia de ambos y de sus
familias, en una época tan convulsa como fue la Segunda Guerra Mundial
La novela
A La canción del exilio le han puesto la etiqueta de “landscape”
porque se desarrolla en Hawái. Y sí, te muestra un paisaje exótico y una
cultura diferente, pero la novela no transcurre única y exclusivamente allí. También
nos lleva a Nueva Orleans, Francia y Shanghái. Y por la época en que se ambienta, la Segunda Guerra Mundial, y la historia
de sus protagonistas, la considero más una novela histórica y “bélica” que
landscape.
La canción
del exilio se divide en dos partes, con 41 capítulos en total, aunque estos no
están numerados. Se titulan, o bien con el lugar y la fecha, si el narrador
(omnisciente) se centra en Sunny en el campo de prisioneras, o con una frase
hawaiana y su significado, si el narrador, siempre en tercera persona, sigue la
vida de Keo.
Mi opinión
Como dije al principio, en cuanto vi esta novela, no pude resistirme a
ella. Aunque no resultó ser exactamente lo que pensaba. Al ser definida como una
novela landscape, aun estando ambientada en la Segunda Guerra Mundial, me esperaba
una lectura fresca, un poco ligera, con una bonita historia de amor. En resumen:
una lectura “de verano”. Y no lo es en absoluto. La canción del exilio es más, muchísimo más que eso, y desde
luego, no tiene nada de “ligera”, pues la historia que narra, aunque bonita, es
muy dura.
Y te das cuenta en cuanto lees un par de páginas:
«-
Escúchame. Cuando suene el silbato para pasar revista, nos pondremos bien
erguidas, comeremos cualquier basura que nos echen. Por muy sucia que esté el
agua, nos la beberemos. Y utilizaremos lo que nos quede para limpiarnos. Lo
haremos por nuestros cuerpos, para que nuestros cuerpos sepan que seguimos
teniendo esperanza en el futuro.
-
¿Qué futuro? –murmura Kim-. Llevamos dos años así. Lo único que quiero es
morir.
-
Calla, y escúchame. La muerte sería algo demasiado fácil, ¿no lo ves?»
Aunque la novela se divide en dos partes, intercalando el pasado de los
protagonistas con su presente en constante avance, la trama, para mí, se centra
en tres focos: el pasado de Sunny y Keo, con su historia de amor, antes de la
Segunda Guerra Mundial; lo que sería el “presente” para ellos, en plena Guerra
Mundial, con Sunny en un campo de prisioneras y sin saber hasta más adelante
cómo llegó allí y qué es de Keo; y la tercera parte, tras la guerra, cuando
sabremos el desenlace de la historia, si se encontrarán o no en un mundo
totalmente distinto al que conocieron, sin ser los mismos a cuando empezaron su
historia de amor.
La novela
te adentra en la cultura hawaiana, para mí, bastante
desconocida. Y te cuenta cómo fue Hawái, la vida cotidiana de sus habitantes, y
cómo llegó a convertirse en un Estado de EEUU.
La canción
del exilio me ha encantado. No había leído ningún libro ambientado en la Segunda
Guerra Mundial que se desarrollase en Hawái, y en la que el campo de prisioneros
fuese japonés, y no alemán. Me ha
acercado a un trozo de la historia cuyo conocimiento era muy vago para mí, y me
ha gustado ver la historia bajo otro punto de vista que no fuese el europeo o
el estadounidense.
Como curiosidad, en hawaiano, el blanco, caucasiano, es haole. Literalmente,
significa alguien que no respira. Y kanaka es una persona hawaiana, un
ser humano.
Hay dos elementos
muy presentes en toda la novela: el amor por la música, en concreto, el jazz, y
el amor por la naturaleza. Por eso, a los amantes de la música, La
canción del exilio les va a encantar especialmente.
«-
Voy a tocar jazz.
-
¿Qué tipo de música es esa?
Quería
decirle que era como una confesión, como hacer penitencia, una manera de tocar
que agotaba el genio y la locura del músico. Quería decirle que, después del
jazz, cualquier otra música habría muerto.»
Keo vive por y para la música, y llega a transmitirte su amor por ella,
su necesidad de mostrar sus sentimientos a través de su trompeta. No solo
cuando es feliz y tiene a Sunny a su lado, si no también cuando su vida se ve
invadida por el horror, el sufrimiento y la muerte
«Hawaiano, cuando quieras
gritar, quédate callado. Quédate callado. En tu interior, en lo más hondo, hay
un lugar en el que todo está bien. Y por lo que respecta a tu música… tu música
articula la vida. La hace soportable.»
No sé muy bien cómo definir La canción del exilio. Es un canto
al amor y a la esperanza, aunque también está llena de sufrimiento y
desencantos, pues la vida no resulta ser como sus protagonistas esperaban.
La prosa
está muy cuidada y, como he dicho anteriormente, es una historia dura, pero muy bonita,
y al terminar la novela, te deja un poso de sentimientos encontrados, como en
todas las buenas historias, realistas y llenas de emociones, en las que la
guerra está presente, pues cualquier guerra altera el futuro de los que la viven y, aunque
sobrevivan, siempre tendrán en sus vidas un vacío por el horror sufrido y los
seres queridos perdidos, difícil de superar.
Como último
apunte, una frase que define muy bien esta novela:
«El jazz es el sonido de
la soledad, de la necesidad humana. El jazz es la lengua del exiliado…»
Recomendación final
La canción del exilio es una novela preciosa, que narra la vida de dos personas
muy fuertes, y su lucha en una vida que no se lo pone nada fácil. Es una llamada al amor, a la amistad, a la
fuerza y a la esperanza.
Una novela
que, por si te ha quedado alguna duda, te recomiendo sinceramente.
* Muchas gracias a Ediciones B por facilitarme el ejemplar.
Reseña realizada para
Momentos de silencio compartido.
Valoración:
8,5/10
"El arte de la música es el que más cercano se halla
Óscar Wilde







