lunes, 23 de junio de 2014

Comenzando la semana con... #9

Esta semana se presenta con lecturas muy apetecibles. Hoy comienza la lectura conjunta de Un hotel en ninguna parte de Mónica Gutiérrez, organizada por Isi. Aquí podéis apuntaros y ver quiénes participamos.



"¿Quién dijo que las segundas oportunidades no podían ser las mejores? No importa lo mucho que te escondas: cuando el amor viene a por ti, te encuentra.

A Emma Voltarás no le queda nada: ni trabajo, ni casa, ni pareja. Por eso acepta una oferta para trabajar todo el invierno en El Bosc de les Fades, un hotel escondido en un bosque. Allí aprenderá que todo lugar extraordinario esconde secretos pero ¿no es ese el mejor punto de partida para empezar de nuevo? Y es que cuando no te queda nada allí de donde vienes no tienes más remedio que seguir adelante.

Emma pronto descubrirá que la amistad puede encontrarse en cualquier lugar, por muy escondido que esté, quizás de la mano de una camarera de habitaciones hada madrina, o de una niña extraordinaria, o de un viejo escritor necesitado de ternura, o de un cocinero que le abrirá las puertas de los escenarios, o de un surfero que se hace mayor a su pesar, o de una jardinera susceptible; o, quizás de la mano de un hombre huraño y maravilloso capaz de devolverle la ilusión por volver a bailar sobre zapatos de cristal entre las flores de un jardín encantado.

Sin mapas.
Sin prisas.
Sin condiciones.
Ven a perderte en El Bosc de les Fades".

 Pedro de El búho entre libros sortea un ejemplar aquí.


Y el viernes comenzamos la lectura (también conjunta) de El nadador de Joakim Zander. Aquí podéis ver quiénes participamos.



"Una tórrida noche en Damasco a principios de los años ochenta. Un agente estadounidense abandona a su bebé a un destino incierto, una traición que jamás se perdonará y que será el comienzo de una huida de sí mismo. Hasta que ya no se pueda esconder de la verdad. Hasta que se vea obligado a tomar una decisión crucial.

Treinta años después, Klara Walldéen, una joven sueca que trabaja en el Parlamento Europeo de Bruselas, se ve envuelta en una trama de espionaje a nivel internacional en la que está implicado su antiguo amante y exmiembro de las fuerzas especiales del ejército sueco, Mahmoud Shammosh. De la noche a la mañana, Klara y Mahmoud se convierten en el objetivo de una cacería que se desarrolla por la Europa invernal, un mundo donde las fronteras entre países se han vuelto igual de borrosas que la línea que separa a aliado y enemigo, verdad y mentira, pasado y presente.

El nadador es una novela de intriga que habla de deudas y desagravios. De la importancia y el peso del pasado. Y de que, al final, nunca puedes escapar de la persona que eres".

Como veis, dos libros muy distintos, pero ambos con una pinta estupenda.

Y vosotros, ¿qué estáis leyendo?

martes, 10 de junio de 2014

La última vuelta del scaife, de Mercedes Pinto Maldonado




Título: La última vuelta del scaife
Autora: Mercedes Pinto Maldonado
Nacionalidad: España
322 páginas
ebook: 1,88 €
Formato físico no disponible





Cuando Lidia de Juntando más letras y Concha de De lector a lector propusieron hacer una lectura conjunta de La última vuelta del scaife, de Mercedes Pinto Maldonado, no dudé ni un momento en decir que sí porque ya había leído dos de sus novelas y me gusta mucho su forma de escribir, y porque mi padre me dijo que, de todos los libros de ella que había leído, el que más le había gustado era éste. Además, nos enviaría uno de los últimos 100 ejemplares que le quedaban en papel, dedicado. ¿Qué más se podía pedir? Pues una buena historia que te atrapase y con la que disfrutases. Y adivina: Sí, eso es lo que puedes encontrar entre las páginas de La última vuelta del scaife.


Autora

Esto es lo que Mercedes Pinto Maldonado nos cuenta sobre sí misma:

“Nací en Granada, allá por los años sesenta, pero resido en Málaga. Estoy casada y tengo tres hijos. Estudié medicina en las facultades de Granada y Málaga, pero lo dejé para dedicarme de lleno a la pintura y la literatura. Con varias exposiciones de pintura en mi haber, finalmente me decanté por la literatura, porque es la disciplina artística en la que más cómoda me siento y en creo que mejor me expreso.

Tengo cuatro libros publicados con «Ediciones B» en su línea digital «B de Ebooks»: «El talento de Nano» (novela juvenil), «La última vuelta del scaife» (novela histórica), «Maldita» (novela trágico romántica ambientada en los años cincuenta) y «Pretérito imperfecto» (novela trágico romántica).

Mi última obra, «El fotógrafo de paisajes» (novela negra) ha sido publicada por «Click», el sello digital de Planeta de los Libros.”

Maldita ha sido publicada en papel en 2014.

Puedes leer más sobre ella y sus obras (y el mundo editorial), en su blog, y encontrarla en Facebook y en Twitter.


Argumento (contraportada)

La última vuelta del scaife nos relata la dilatada y escabrosa vida de Josué, un judío que huye de Alemania a los diecinueve años, en los albores del nazismo, empujado por un amor imposible.
El protagonista nos narra su historia desde el ocaso de su aventura vital, cuando al fin alcanza la serenidad ansiada. Educado en un ambiente judío ortodoxo, necesitará una larga «travesía por el desierto» para comprender, a través de los dos grandes amigos que encuentra en el camino, que más allá de religiones y culturas existe un denominador común a todo ser humano: la capacidad de sobreponerse al instinto de supervivencia por el bien más preciado de la humanidad, el amor. Al igual que el scaife da vueltas incansable para convertir un diamante en bruto en una cegadora estrella, la vida girará alrededor de Josué durante casi un siglo, implicándolo en las situaciones más adversas e inesperadas, hasta hacerle comprender que en realidad su viaje no era una búsqueda, sino una huida de sí mismo.

Nos encontramos ante una narración ágil y muy documentada. No es una novela histórica, sino una obra de auto-conocimiento dentro de un marco histórico convulso: la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial, y las secuelas que dejaron en el paisaje y en sus gentes.


Mi opinión

La última vuelta del scaife está narrada en primera persona por Josué, quien, en su vejez, rememora su vida, y los tres pilares sobre los que se asentó su destino: Su amor inquebrantable por Abigail, su obsesión por encontrar un diamante con el que volver a casa y pedirle la mano a Abigail, y la amistad, aquella que encontró sin buscarla.

He de confesar que, al principio, después de ese prólogo tan bonito, me costó meterme en la historia. Y por dos motivos: uno, estoy pasando por una racha lectora un poco rara, me cuesta concentrarme en la lectura, y enseguida me canso de leer (quienes venís a este rinconcito, sabéis que eso es muy raro en mí, pero el último mes ha sido así). El otro, es que en determinados momentos, para mí el diálogo era muy explicativo, como si en vez de hablar entre ellos, estuvieran hablando para un público (es decir, el lector), e incluso Josué, después de que hablase otro personaje o él mismo, te explicaba cómo se sentía y por qué había dicho eso, siendo un poco redundante. Pero cuando la historia avanza y conoces al resto de los protagonistas, esa sensación desaparece, yendo la novela, a mi parecer, de menos a más.

Aunque el protagonista sea Josué, hay otros dos personajes con muchísima fuerza que incluso en algún momento llegan a eclipsar a Josué: Carlos y Kuaima. La novela es un canto a la amistad desinteresada, que no entiende de razas ni religiones, solo de respeto, cariño y confianza. El vínculo que se crea entre ellos es precioso, su amistad está muy lograda y es el pilar sobre el que se asienta la novela.

“Si tú quieres, te guiaré por mi pasado y escudriñaremos juntos cada rincón de mi alma”.

Eso dice al principio de la novela Josué, y lo cumple. No nos oculta sus defectos ni omite aquellas acciones de las que no se siente orgulloso. Es un personaje real, con sus virtudes y sus defectos. No todo el mundo es valiente, y eso él nos lo muestra cuando le flaquean las fuerzas y el miedo le vence, mostrándonos una cobardía que, aunque nos dé rabia y nos entristezca por las consecuencias que ello tiene, es muy comprensible, y nos deja ver todos estamos llenos de luces y de sombras, y que nadie es perfecto.

Eso es algo que me ha gustado mucho de esta novela: aunque no compartas las decisiones de sus personajes, son perfectamente comprensibles y coherentes, haciendo que dejen de ser personajes para convertirse en personas reales, con sus virtudes, sus defectos, sus decisiones y sus obsesiones.


Y es que Josué viaja a África buscando el DIAMANTE, así, con mayúsculas, aquel que le saque de la pobreza y con el que volver a casa y pedirle con él matrimonio a Abigail. Y dicha búsqueda acaba convirtiéndose en una obsesión. Porque los años pasan, el diamante no aparece entre la grava del río en el que día tras día se dejan la piel, y su objetivo se va difuminando en la rutina diaria. Y para mí eso no muestra constancia ni fuerza de voluntad, sino una obsesión en la que Josué ha perdido de vista qué le ha llevado allí porque, si quiere estar con Abigail, ¿qué hace a kilómetros de distancia tantos años separada de ella?

Pero claro, si has sacrificado tanto, darte por vencido significaría volver con las manos vacías y reconocer que has desperdiciado años y años de tu vida en una quimera. Y eso es muy duro, así que no te rindes, sigues en una lucha que ha perdido todo su sentido, y desperdicias aún más años en esa búsqueda que sí, tal vez tenga recompensa pero, ¿a qué precio? ¿Cuánto habrás perdido por el camino?

Como veis, esto último ya son reflexiones mías, pero es que la novela te mete tan de lleno en la historia, que la vives como propia, sientes muy cercanos a los personajes, sufres con ellos, te desesperas por su actitud y en más de una ocasión les zarandearías preguntándoles qué demonios están haciendo.


Recomendación final

En definitiva, La última vuelta del scaife es una novela de aventuras, de la búsqueda de uno mismo y una oda a la amistad. Sin duda, una novela que recomiendo leer, porque disfrutarás y te emocionarás con ella.

Por desgracia, ahora mismo solo está disponible en ebook (por menos de dos euros), pero yo guardaré con mucho cariño mi ejemplar con una preciosa dedicatoria de Mercedes Pinto Maldonado.

* Los datos técnicos corresponden a la edición digital disponible en Amazon.


Valoración:

8/10
 
“La búsqueda se convierte en otra huida de lo que realmente somos”. 
Jiddu Krishnamurti

lunes, 9 de junio de 2014

Comenzando la semana con... #8

Ayer terminé El alma del mundo, de Alejandro Palomas (el cual me gustó mucho), y esta semana comienzo, junto a otros muchos, La leyenda del ladrón, de Juan Gómez-Jurado. Aquí podéis ver todos los que nos hemos animado a participar en esta lectura simultánea organizada por Laky.

Solo me he leído el prólogo, pero la lectura promete mucha aventura, pasar un buen rato y desconexión, que es lo que ahora mismo busco.

Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?


miércoles, 4 de junio de 2014

Apaches, de Miguel Sáez Carral


Título: Apaches
Autor: Miguel Sáez Carral
Nacionalidad: España
Planeta, 2014
640 páginas
Tapa blanda
Precio: 20,90 euros
ebook: 12,34 €





Argumento (parte de la contraportada)

En esta novela suceden acontecimientos que uno jamás querría protagonizar, pero están basados en hechos reales. Su lectura es hipnótica. Su factura excelente, su historia increíble.

La familia de Miguel sufre un revés inesperado: después de la muerte de su madre, el padre pierde el control de su vida y es estafado por sus socios. En un intento por salvar la economía familiar, se endeuda hasta llevar a todos los miembros a una situación límite en la que pierden la casa, ven embargadas sus nóminas y la cárcel se abre ante sus ojos como un horizonte real. Desesperado, Miguel decide salvar a los suyos aunque le cueste la vida, tal y como le enseñó su padre.


Mi opinión

Una de las cosas que me atrajo sobre esta  novela es que se desarrolla en Tetuán, el barrio donde trabajo. Y aunque la historia está ambientada en los años 90 y desde entonces hasta ahora la situación ha cambiado mucho, he podido situar y reconocer a la perfección las calles donde transcurre esta historia.

La novela está basada en hechos reales. Basada no quiere decir que sean hechos reales. La novela es parte autobiográfica, pero parte no. Tiene lógica, ¿verdad? Pues tuve que recordármelo en más de una ocasión porque no hacía más que pensar: “¿Y el autor hizo esto? ¿Y esto otro también? ¿Cuándo prescriben los delitos de robo? No habrá llegado muy lejos porque ciertos delitos nunca prescriben. Espera, ¿que ha hecho qué?”. Realmente tuve que dejar de leer por un momento y darme cuenta de que lo que estaba leyendo era una novela, no su autobiografía, y a partir de ahí tomarme la lectura con más calma, porque me metí tan de lleno en la historia que la viví como real, y no podía más que pensar en que todo iba a acabar muy mal, pero a la vez que tenía que acabar bien porque el autor estaba vivo y no había estado nunca en la cárcel. Como veis, a veces me emociono demasiado con las historias. Pero volvamos a Apaches.

La historia está contada en primera persona por Miguel, el protagonista, y es un personaje que está muy bien retratado, comprendes el dolor y la impotencia que siente ante la injusticia que sufre su padre y que acaba afectando a toda la familia, y el conflicto en el que se ve inmerso por querer sacar cuanto antes a su familia de la peliaguda situación en la que están metidos, y sus reticencias a volver a un barrio y a una vida que hace mucho dejó atrás. Así mismo, también eres testigo del amor que siente hacia su padre, pero también la rabia y decepción que siente hacia él por haberles llevado a esa situación límite de la que no hay una salida fácil.

Los demás personajes (su padre, Sastre…) también están muy bien perfilados, aunque no tanto, pues solo conocemos los pensamientos de Miguel. El único personaje que tal vez cojea un poco sea Carol. Al ser un narrador en primera persona, no podemos saber lo que piensa Carol, sólo cómo actúa, y lo que Miguel intuye que ella piensa, y aunque sus acciones son comprensibles (aunque no compartidas), alguna decisión o reacción no están muy claras.

Nunca suelo dar mucha importancia a si la historia está contada en primera persona o en tercera, pero en esta ocasión creo que sí tiene relevancia. Por un lado, al ser en primera persona, conocemos en profundidad a Miguel, entendemos sus reacciones, compartimos su rabia y su dolor. Por otro lado, precisamente por estar contada la historia en primera persona, por la manera de narrar ciertas cosas, se puede intuir parte del final.

Por eso, cuando leí que iban a convertir la novela en una serie de televisión en Antena 3, me entró mucha curiosidad, porque el producto resultante va a ser muy distinto. Al ser contado en tercera persona, algunas situaciones perderán la fuerza emocional que tienen en la novela, pero otras, creo que incluso podrían ganar. (No sé si ha quedado muy claro, pero me refiero a varios aspectos del final y, obviamente, no puedo comentarlos sin hacer ningún spoiler).

Apaches es una novela con la que he disfrutado mucho, la atmósfera que ha creado el autor es magnífica, y los personajes todo un acierto, haciendo que empatices con ellos aunque sean ladrones y tengan una vida y un sentido de la moral muy distinto al tuyo. Aunque no compartas sus decisiones, puedes entenderlas y llegar a pensar que, si tú estuvieses en su situación, tal vez no actuarías de manera tan distinta…

En definitiva, Apaches es una lectura que me ha metido de lleno en la vida de Miguel, con su sentido de la lealtad y de la amistad, el amor por su familia y en especial a su padre, los caminos por lo que nos lleva la vida, y las decisiones que definen quiénes somos.

Y para terminar, voy al principio del todo: el título. ¿Por qué se llama la novela Apaches? En su interior, la respuesta:

«La causa de que en nuestros juegos eligiéramos ser apaches en lugar de vaqueros como el resto de los niños del mundo fue mi padre. El sostenía que en las películas del Oeste, los vaqueros eran ladrones y asesinos que querían robarles sus tierras a los indios americanos. “Los indios eran los buenos” decía mi padre.»

Valoración:

8,5/10
  “Hasta la supervivencia de una banda de ladrones
necesita de la lealtad recíproca”.
Antonio Genovesi
        
Tapa blanda                      ebook     


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martes, 3 de junio de 2014

Palmeras en la nieve, de Luz Gabás



Título: Palmeras en la nieve
Autora: Luz Gabás
Nacionalidad: España
Temas de hoy, 2012
736 páginas
Tapa dura con sobrecubierta
Precio: 22,50 euros
ebook: 9,49 €





Argumento

Es 1953 y Kilian abandona la nieve de la montaña oscense para iniciar junto a su hermano, Jacobo, el viaje de ida hacia una tierra desconocida, lejana y exótica, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de este territorio exuberante y seductor, le espera su padre, un veterano de la finca Sampaka, el lugar donde se cultiva y tuesta uno de los mejores cacaos del mundo.

En esa tierra eternamente verde, cálida y voluptuosa, los jóvenes hermanos descubren la ligereza de la vida social de la colonia en comparación con una España encorsetada y gris; comparten el duro trabajo necesario para conseguir el cacao perfecto de la finca Sampaka; aprenden las diferencias y similitudes culturales entre coloniales y autóctonos; y conocen el significado de la amistad, la pasión, el amor y el odio. Pero uno de ellos cruzará una línea prohibida e invisible y se enamorará perdidamente de una nativa. Su amor por ella, enmarcado en unas complejas circunstancias históricas, y el especial vínculo que se crea entre el colono y los oriundos de la isla transformarán la relación de los hermanos, cambiarán el curso de sus vidas y serán el origen de un secreto cuyas consecuencias alcanzarán el presente.

En el año 2003, Clarence, hija y sobrina de ese par de hermanos, llevada por la curiosidad del que desea conocer sus orígenes, se zambulle en el ruinoso pasado que habitaron Kilian y Jacobo y descubre los hilos polvorientos de ese secreto que finalmente será desentrañado.


Mi opinión

Hace mucho que quería leer este libro (desde que se lo regalaron a mi hermana, vi esa portada tan bonita y leí la sinopsis), pero su peso me echaba para atrás. Y no digo el elevado número de páginas, me refiero, literalmente, a su peso. Llevar eso en el transporte público es casi imposible, a ver cómo sujetas un libro de semejante tamaño con una mano, mientras en la otra llevas la comida, en el hombro el bolso, y te sujetas en la barra del metro, de pie, apiñada con otras tropecientas mil personas que se dirigen a trabajar.

¿He dicho alguna vez que odio el transporte público, especialmente el metro? Vamos todos como borregos, corriendo para no perder un metro (cuando el siguiente llega en menos de cinco minutos), siempre con prisas, como sardinas en lata y, la mayoría de las veces, de pie. Menos mal que voy siempre con un libro, y me abstraigo durante todo el trayecto.

Esto venía porque... (últimamente me disperso mucho, como podéis comprobar). Ah, sí, el peso de Palmeras en la nieve. Al fin lo di por misión imposible, y opté por intercalar su lectura en el libro electrónico y en papel.

Me ha gustado bastante, pero he de reconocer que me esperaba más. Empieza con un principio de infarto, de esos que te atrapan, presintiendo que estás ante una historia muy especial que te va a enamorar.

“Esta noche os amaréis con desesperación porque sabéis que va a ser la última noche que pasaréis juntos. Nunca más volveréis a veros. Nunca”.

Pero cuando iba por el 40 % o así, sentía que llevaba casi medio libro, y no me había contado nada. Sí, la historia era interesante, pasaba sin dificultad las páginas, no se me hizo aburrido, pero sí un poco pesado por la sensación de no saber a dónde se dirigía la historia, o más bien, que no llevaba a ninguna parte.

Y entonces dejé su lectura para empezar La princesa prometida, pues teníamos la lectura conjunta, y no había calculado bien lo que iba a estar con Palmeras en la nieve (no me gusta leer dos libros a la vez, cuando me meto en una historia, no me gusta mezclarla con otras. Sí, cada uno tiene sus manías, pero en lo que a libros refieren, no hacen daño a nadie).

Y cuando retomé Palmeras en la nieve, esa sensación desapareció, conseguí meterme realmente en la historia y empezar a disfrutarla.

Y cuando terminé la historia, me di cuenta de dónde había estado (para mí) el problema: precisamente, en ese principio que tanto me había gustado. Por dos cosas: primero, deja el listón muy alto, y tarda en recuperar el ritmo y ese halo de misterio que impregnaba todo el prólogo. Y segundo, desvela demasiado. Cuando retrocede al pasado, ya sabes lo que va a pasar, y para mí, eso le ha quitado parte de la intriga y del encanto a la historia. Y el misterio del presente... bueno, también se intuye muy pronto, aunque he de reconocer que después lo resuelve de una manera que no esperaba exactamente que fuese así.

Eso en cuanto a las pegas que yo he encontrado. Tal vez sea porque últimamente me estoy volviendo más exigente con la lectura, espero más, no me conformo, y veo fallos donde otros no.

No quiero que os llevéis una idea equivocada, porque Palmeras en la nieve me ha gustado. Tal vez en alguna ocasión se me ha hecho un poco pesado, pero luego ha recuperado el ritmo, y el personaje de Kilian me ha conquistado por completo. Es una historia de amor agridulce, de esas que marcan la vida de los dos protagonistas para siempre, que deja una huella indeleble en tu alma.

La historia del pasado tiene muchísima más fuerza que la del presente, pero la línea argumental del presente cumple muy bien su función: descubrirnos la historia de ambos hermanos, del amor prohibido de uno de ellos, y cómo el futuro, aun sin saberlo, está marcado a fuego por el pasado.

El protagonista indiscutible es Kilian. Otros personajes también tienen mucha importancia, pero el peso de toda la historia recae sobre él. Y en ese sentido, la carga no le queda grande, porque está perfectamente construido, es humano, real. Deja de ser un personaje para convertirse en una persona, logrando que te preocupes por él y por lo que le va a pasar (aunque ya lo sabes).

No conocía mucho sobre las colonias españolas en África. La historia principal se desarrolla concretamente en la isla Fernando Poo, y muestra la vida no solo de los colonos españoles, sino también de la población autóctona; también nos enseña la labor que suponía el cultivo del cacao, el duro día a día, pero la satisfacción por un trabajo bien hecho, y el amor por ese pedacito de tierra tan alejado del hogar de los españoles, pero que, sin que puedan remediarlo, se gana su corazón para siempre.

Siempre me ha interesado el tema de las colonizaciones, cómo se escudaban en que era por el bien de los nativos de allí, a quienes llevaban el progreso, mientras imponían su religión y sus costumbres, y se quedaban con sus riquezas. Es la imposición del más fuerte, y a lo largo de la historia se repite, aún hoy en día, los países más desarrollados se aprovechan de aquellos menos desarrollados, quedándose con sus materias primas a cambio de unas migajas.

Lo bueno de Palmeras en la nieve es que procura ofrecer una perspectiva completa y no sesgada, porque al fin y al cabo, ni todos los colonos ni todos los nativos eran iguales, cada uno lucha por lo suyo y por lo que cree correcto, lo sea o no. Esa, al fin y al cabo, es la esencia del ser humano.


Recomendación final

En resumen, esta NO es una opinión negativa, porque me ha gustado la historia (y como podéis ver al final, le he puesto buena nota), simplemente no me ha parecido perfecta, y tenía la necesidad de compartirlo. Mirad otras opiniones, y veréis que otros han disfrutado mucho más que yo de esta historia, la cual recomiendo leer, aunque le haya puesto peros.

¿Habéis leído Palmeras en la nieve? ¿Qué os ha parecido a vosotros?


Valoración:

7,5/10
“Es un lugar común hablar sobre cómo el colonialismo 
envilece por igual al colonizador y al explotado...”
Álvaro Mutis


           
 Tapa dura                          ebook

lunes, 2 de junio de 2014

Comenzando la semana con... #7

Esta semana empieza con la lectura de La última vuelta del scaife, de Mercedes Pinto Maldonado. Más bien debería decir continúa, porque llevo enfrascada en esta novela muchos días, y para mí la distinción entre semana y fin de semana está empezando a perder el sentido.

Y no es que no me esté gustando, al contrario, ahora está muy interesante. El problema no es el libro, soy yo, llevo unas semanas invadida por la desgana, y ningún libro me atrapa y consigue que me evada unas cuantas horas de la realidad.

Sé que esta racha se pasará, así que me lo tomo con calma, no me queda otra. Por suerte, poco a poco mi rodilla va mejor, y pronto podré reincorporarme al trabajo (quién diría que hasta echo de menos madrugar. Vale, a tanto no llega mi desesperación, pero sí estoy deseando recuperar mi rutina, volver a sentirme yo misma y no un ente pegado a una rodilla).

En fin, que desvarío. Como decía, estoy con La última vuelta del scaife y, cuando acabe (un día de estos), iba a ponerme con Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, aunque no sé si mi ánimo está para una historia de tal magnitud, así que tengo que ver si unirme o no a la lectura conjunta. Me apetece mucho, pero no sé si es el momento adecuado.


Y vosotros, ¿con qué lectura estáis? ¿Alguna vez os ha entrado una racha de apatía lectora?

domingo, 1 de junio de 2014

Junio: Mes de la novela histórica

Para junio, Laky de Libros que hay que leer, nos propone que sea el mes dedicado a la novela histórica. No he dudado en animarme y participar.



Las bases completas puedes leerlas aquí.

En esta misma entrada iré poniendo las novelas históricas que lea/reseñe este mes.

¡Feliz junio! :)

1. Palmeras en la nieve, de Luz Gabás. 
2. La última vuelta del scaife, de Mercedes Pinto Maldonado.
3. Falsos dioses, de Peter Joseph.
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