Autores: Víctor Conde y José Antonio Cotrina
Nacionalidad: España
Fantascy, 2016
448 páginas.
Precio: 17,90 euros
En cuanto vi la portada de Las puertas del infinito y leí la contraportada, me entraron ganas de leerlo. Hacía tiempo que no leía un libro de fantasía, y me apetecía mucho. Y no me ha defraudado en absoluto.
Argumento (parte de la contraportada)
Argumento (parte de la contraportada)
La aperimancia, la capacidad de abrir
portales dimensionales, está al alcance de muy pocos. El poder de estos
elegidos, complejo y peligroso, permite conectar universos antes apenas
soñados, pero también puede tener consecuencias catastróficas e imprevisibles.
El joven aperimante Riddly intenta
descifrar los misterios de la Mansión Infinita y salvar un Londres devastado
por los guerreros ikari, que amenazan con destruirlo todo a lomos de sus
dragones.
Mientras, en Colapso, un mundo
enloquecido en el que confluyen mil realidades distintas, Rebeca ha pasado de
esclava a discípula de un misterioso amo que la envía a misiones cada vez más
suicidas con el fin de construir una llave secreta.
Mi opinión
Suele darse por sentado que las novelas de fantasía son juveniles, y que su único público son los jóvenes, como si sólo disfrutasen de un mundo imaginario y muy alejado de la realidad los adolescentes. Pero, aunque en muchas ocasiones es así, no es cierto que todas las novelas de fantasía sean para un público joven. Es el caso de Las puertas del infinito: Sí, sus protagonistas son dos jóvenes adolescentes, pero no así el público al que va dirigido esta novela. Al menos a mí no me lo ha parecido.
Las puertas del infinito es una novela compleja. Aunque en la contraportada pueda parecer que son dos los protagonistas, en verdad son tres. En Londres: Logan, un experto aperimante (personas con el poder de abrir puertas a otros mundos paralelos y viajar a ellos) que es el primero en descifrar uno de los grandes misterios de la Mansión Infinita y viajar a un complejo mundo, y que traerá consecuencias, pues mostrará el camino a Londres a una criatura peligrosa; y Riddly, aprendiz de aperimante, discípulo de Logan, a quien veremos nacer hasta convertirse en ese joven ávido de utilizar su poder para ayudar a la gente. Por otro lado, en Colapso, un mundo dominado por los ikari, se encuentra Rebeca, una joven esclava que es comprada por el Cerrajero, quien la envía a misiones a otros mundos para rescatar objetos especiales.
Los capítulos se van alternando entre un mundo y otro. El universo que han creado los autores es muy complejo, pero muy visual y perfectamente estructurado. Aunque al principio puede costar ubicarse en ambos mundos, con reglas tan diferentes a nuestra realidad, enseguida te encuentras allí, comprendiendo las normas que rigen ese universo. La novela me ha gustado muchísimo. Al principio, la historia de Logan y la de Riddly no tiene nada que ver con la de Rebeca, viven en dos mundos distintos muy diferentes entre sí. Pero vas viendo que ambos se van a acabar encontrando, y que van a tener que unirse para salvar sus mundos.
Hay un giro en la trama que te deja con la boca abierta, no me lo esperaba para nada. Me ha gustado esa sorpresa y ese giro que hace que te replantees y veas de otra manera todo lo que acabas de leer. Y el final... muy bueno también, y muy valiente, que no dejará indiferente a nadie. No sé si será del gusto de todo el mundo, pero tras dejarlo reposar unos días, me ha parecido redondo.
Sin duda, Las puertas del infinito es una novela que recomiendo a los amantes del género fantástico, creo que disfrutarán mucho con su historia y sus personajes, y el universo que han creado los autores.

