miércoles, 28 de febrero de 2018

Los restos del día de Kazuo Ishiguro






Título: Los restos del día
Autor: Kazuo Ishiguro
Traducción: Ángel Luis Hernández
Anagrama, 1990
270 páginas




Al terminar la lectura de Los restos del día me quedé tocadísima. Y sin palabras para describir lo que su lectura me había supuesto. Pero no sólo palabras para los demás, tampoco para mí misma. De tal forma te agarra Kazuo Ishiguro, dejándote como un trapo cuando al fin te suelta. Y soy tan masoca que volvería a por más.


SINOPSIS
Inglaterra, julio de 1956. Stevens, el narrador, durante treinta años ha sido mayordomo de Darlington Hall. Lord Darlington murió hace tres años, y la propiedad pertenece ahora a un norteamericano. El mayordomo, por primera vez en su vida, hará un viaje. Su nuevo patrón regresará por unas semanas a su país, y le ha ofrecido al mayordomo su coche que fuera de Lord Darlington para que disfrute de unas vacaciones. Y Stevens, en el antiguo, lento y señorial auto de sus patrones, cruzará durante días Inglaterra rumbo a Weymouth, donde vive la señora Benn, antigua ama de llaves de Darlington Hall. Y jornada a jornada, Ishiguro desplegará ante el lector una novela perfecta de luces y claroscuros, de máscaras que apenas se deslizan para desvelar una realidad mucho más amarga que los amables paisajes que el mayordomo deja atrás. Porque Stevens averigua que Lord Darlington fue un miembro de la clase dirigente inglesa que se dejó seducir por el fascismo y conspiró activamente para conseguir una alianza entre Inglaterra y Alemania. Y descubre, y también el lector, que hay algo peor incluso que haber servido a un hombre indigno…


MI OPINIÓN

Pero aun quedándome sin palabras para hablar sobre el libro quería dejar constancia de lo que me había transmitido, no olvidar esa sensación de tristeza e indefensión que dejó Los restos del día en mí, así que abrí goodreads y me puse a escribir lo primero que me vino a la cabeza:

Ahora mismo no tengo palabras para describir lo que este libro me ha transmitido. Me ha dejado con una sensación de tristeza y pena, por lo que podría haber sido y no fue, por lo que podríamos ser y decidimos no ser, por lo que deberíamos decir y que callamos, por la vida que podríamos haber tenido y con la que finalmente nos resignamos a vivir.
Magnífico Ishiguro, su manera de escribir es extraordinaria.

Pero no podía dejarlo así, necesitaba sacar la melancolía que me había provocado el autor. Y para eso está el papel en blanco y este blog, para poner por escrito lo que los libros me han transmitido. O, al menos, para intentarlo.

Me ha dado tanta pena el protagonista… anteponiendo su dignidad (o lo que él considera que significa la dignidad) y su profesión de mayordomo a todo lo demás, incluido él mismo. Me han dado ganas de zarandearle, de decirle: “¡Nooooo, te vas a arrepentir! ¡Ya te estás arrepintiendo, retrocede, di algo, haz algo, no te lo quedes dentro, reacciona!”. Pero claro, los personajes nunca te escuchan, ya han tomado sus decisiones, su destino ya está sellado aun antes de que tú abras el libro. Aun así… eso no impide que su tristeza traspase las páginas y te impregne el alma.

¿Estaré yo haciendo lo mismo? Esos errores tan claros que veo en él, ¿los estaré cometiendo yo también? ¿Un día miraré atrás y sabré el momento exacto en que me equivoqué, en que marqué mi futuro de una forma tan desacertada y no reparé ese error que sería decisivo en mi vida? Dios, espero que no, no me imagino un futuro más aterrador y desesperanzador que ese.



Pero volviendo a la novela… es simplemente extraordinaria. La manera en que el autor, en boca del protagonista, mientras no relata nada y divaga tanto, nos lo cuenta todo. Cómo retrata a la perfección esa época en la Inglaterra de los años 20 a los 50, con la majestuosidad de las grandes casas con su excelentísimo servicio a la decadencia de las mismas, esos mayordomos, amas de llave y criados que vivían por y para sus señores, sin más vida que servir con orgullo en esas casas que implicarían toda su vida.

Y el protagonista… tan complejo, tan eficaz, tan parco en palabras, tan orgulloso, tan triste, tan arrepentido. Inicia un viaje en el que rememora su pasado, a su antiguo señor y a miss Benton, vieja amiga y ama de llaves de Darrinton Hall. Y nos relata su vida, los momentos decisivos de la misma y sus decisiones, aquellas que le han llevado a donde ahora se halla. Y se te parte el corazón mientras descubres lo roto que está el suyo, aunque intente ocultarlo y disfrazarlo de profesionalidad. Y sigue roto tras terminar el libro, y sabes que dejará en ti una cicatriz que te acompañará durante mucho tiempo.

Y la pesadumbre, la tristeza y la melancolía se instalan en ti, mientras te preguntas cómo alguien ha conseguido hacer que te sientas así y que, con el libro ya cerrado y terminado, continúes con ese remolino de sentimientos dentro de ti. Y te lo preguntas aun teniendo clara desde un principio la respuesta: esa es la magia de la literatura, de los grandes escritores y de las historias tan sencillas y a la vez tan extraordinarias.

No tengo nada más que añadir, salvo: déjate atrapar por la magnífica prosa de Kazuo Ishiguro, te dolerá y sufrirás, pero no te arrepentirás.

PD. Carla, por muchas más lecturas así, tan buenas y compartidas.

13 comentarios:

  1. Con esta reseña dan muchas ganas de leer la novela. Esperando eso sí un momento adecuado.

    ResponderEliminar
  2. No me había llamado la atención el autor pero me has convencido. Aunque supongo que no se puede mirar esas reacciones con los ojos del siglo XXl... Gracias por descubrirnos nuevos autores.

    ResponderEliminar
  3. Es una novela maravillosa. La leí hace unos años y has descrito a la perfección mis sensaciones.
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Buenas,
    no conocía este libro aunque me parece muy parecido a los de Christie...No sé jejeje. Buena reseña. ¡Nos leemos!

    ResponderEliminar
  5. Me gusta mucho esta novela pero sobre todo me gusta mucho Ishiguro, me alegré cuando le concedieron el Nobel de Literatura. "Los restos del día" me gusta especialmente por lo que tú comentas, por esa sutileza y delicadeza a la hora de trasmitir, pero también porque es una prosa super británica (y ya sabes lo que me pierde). Del autor, también me gustó "Nunca me abandones". Un beso

    ResponderEliminar
  6. No he leído nada de este autor, pero leyéndote entran ganas.
    Besos

    ResponderEliminar
  7. Novelaza total!! A mí me gusta muchísimo este autor, la literatura oriental en general, tiene un estilo tan intimista...😍

    Besitos cielo 💋💋💋

    ResponderEliminar
  8. Cómo se nota que la has disfrutado! Nada, nada, que tengo que leer esta novela sí o sí.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  9. No sé si esta es una lectura para mi. Besos

    ResponderEliminar
  10. Un autor que tengo pendiente desde hace la vida!

    Besotes

    ResponderEliminar
  11. Hola

    Pese a toda la tristeza y melancolia que transmite es extraordinario el sentimiento que se siente desde tu reseña, se nota que es una obra que enternece, que invita a reflexionar, a cambiar. No sabría decirte si es un libro para mí, pero seguramente es un libro para cuando uno busca salir de su zona de confort.

    Besos

    ResponderEliminar
  12. Que lecturaza nos marcamos Teresa... Tienes que leer Nunca me abandones, te encantará, y yo tengo que leer todo lo demás de Kazuo, qué hombre!
    Besos

    ResponderEliminar
  13. Lo tengo en la estantería porque la película en su momento me apasionó. Sé que también me va a parecer una maravilla, y si no lo he leído todavía es porque estoy intentando encontrarle el momento perfecto.

    ¡Besote!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...